Sobre redes sociales y educación

6 Abril, 2010

Escrito por miguel en Redes Sociales
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Cada vez es más elevado el porcentaje de la población que participa en alguna red social. Estos son algunos datos obtenidos en estudios recientes:

  • El 55% de los internautas españoles de entre 16 y 45 años, acceden a diario a alguna red o comunidad social. Ese porcentaje llega a un 80 % cuando la frecuencia de acceso es semanal.
  • En el intervalo de un año el incremento de usuarios ha sido vertiginoso, sobre todo en facebook o tuenti.
  • Facebook cuenta en la actualidad con más de 175.000.000 de usuarios y podría llegar, según algunos estudios, a los 300.000.0000 en unos meses. Entre el 5% y 10% de la población es usuario de facebook. En USA, este porcentaje llega al 15%.
  • En este momento, facebook sería el cuarto país más poblado del planeta.
  • El número de desarrolladores de la comunidad facebook asciende a 660.000.

Parece obvio que el fenómeno de las redes sociales es de un calado tal, que no puede dejar de estar presente en la realidad de las aulas y en los temas de estudio e interés de los educadores. Pero, ¿qué postura adoptar?
Hay referencias en las que ya se equipara este cambio social con el que supuso la Revolución Industrial. Y quizá sea facebook la red social sobre la que están puestas todas las miradas por el increíble aumento de usuarios en un espacio de tiempo tan pequeño. Realmente, las cifras son apabullantes. Y aunque la red social de los adolescentes por excelencia es Tuenti, cada vez hay mayor presencia de chicos y chicas en edad escolar también en facebook.
Existen ya muchos proyectos de investigación de distintas universidades analizando el fenómeno de las redes sociales. Para el debate y la reflexión, surgen que los docentes deberíamos hacernos y tratar de responder. Y en la medida de nuestras posibilidades, incorporarlas al conjunto de características que definen el complejo rol que nos ha tocado desempeñar en el mundo actual, educando a la generación Z, a los denominados nativos digitales:

  • ¿Tendrán las redes sociales como facebook el impacto y la influencia de Windows o Google? ¿Llegarán a convertirse en monopolios tan poderosos o se desvanecerán tan rápido como han surgido?
  • ¿Son poderosas herramientas de alfabetización digital de coste cognitivo cero?
  • ¿Usar las redes sociales es sinónimo de comunicar?
  • ¿Qué grosor tiene la frontera entre la realidad y lo virtual en las redes sociales?
  • ¿Qué interés hay más allá de sus creadores y qué rasgos son los que determinan su política?
  • ¿Tienen el potencial de convertir a los docentes en mediadores, y en caso afirmativo, hasta qué punto? ¿Qué potencial tienen sus aplicaciones educativas?

Como en cualquier acontecimiento importante de dimensiones planetarias, encontramos opiniones a favor y en contra. Y el ámbito educativo, no es una excepción.
Los partidarios ven en las redes sociales un buen recurso que complementa la clase tradicional, una oportunidad de mantener en contacto a un grupo numeroso de personas, un entorno tecnológico que rompe barreras entre la vida privada y docente de alumnos y profesores (y esto lo valoran positivamente), un espacio donde es posible el acercamiento entre el aprendizaje formal y el informal, donde aumenta el sentimiento de comunidad educativa, mejora el ambiente de trabajo y fluye la comunicación entre sus miembros. Y de forma específica, en el ámbito TIC, las redes sociales pueden ser un medio aglutinador de personas, recursos y actividades, sobre todo, cuando el uso de las TIC se da de forma generalizada y masiva en un centro educativo. Una de las bondades más citadas es su potencial para la creación de grupos de distintos tamaños y diferentes finalidades educativas.
Y los detractores, en general, señalan que hay otros entornos que son más apropiados en el ámbito educativo que los que las redes sociales pueden aportar.
Se llegue a unas conclusiones o a otras, se sea más o menos partidario de incorporar las TIC en las aulas, le veamos mayor o menor potencial educativo a las redes sociales, éstas como aquéllas existen y son utilizadas por una parte muy importante de la población y la casi totalidad de los más jóvenes. Nos guste más o menos, Internet es un laboratorio del mundo real y también su réplica, y las redes sociales son, en gran medida, una especie de banco de pruebas de relaciones y prácticas sociales en el que todo sucede a una velocidad de vértigo.
Es un tiempo en el que más que nunca, la escuela debe mirar de frente a la realidad – y la realidad que nos ha tocado vivir tiene una parte importante de virtualidad, es la realidad de la web 2.0, la telefonía móvil de última generación, las redes sociales, YouTube, Google, Amazon, eBay, etc. - y participar en su construcción. ¿O pueden las instituciones educativas y los educadores quedarse al margen?

Redes y más redes

1 Octubre, 2008

Escrito por Gema en Redes Sociales
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Cada vez existen mayor cantidad de direcciones que conducen a las llamadas “redes sociales” pero realmente ¿para qué sirven dichas redes? ¿qué hay detrás de ellas?

Las Redes son formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos.

En las redes sociales en Internet tenemos la posibilidad de interactuar con otras personas aunque no las conozcamos, el sistema es abierto y se va construyendo, obviamente, con lo que cada persona de la red aporta, cada nuevo miembro que ingresa transforma al grupo en otro nuevo. La red no es lo mismo si uno de sus miembros deja de ser parte.

Intervenir en una red social empieza por hallar allí otros con quienes compartir nuestros intereses, preocupaciones o necesidades.

En los últimos tiempos proliferan todo tipo de redes sociales, donde los individuos comparten fotografías, vídeos, intereses, libros, etc. La pregunta es si esta proliferación está alterando de alguna manera nuestra forma de entender Internet o si es una causa directa del cambio que está sufriendo nuestra sociedad en la que, lentamente, aumenta la tendencia al conocimiento colectivo y la creación conjunta.

La llamada Web 2.0, hace hincapié en el crecimiento colectivo, en un papel del usuario activo que elabora, participa y comparte un conocimiento determinado, y en el que tienen gran protagonismo la comunicación y las relaciones entre las personas.

Esto encaja radicalmente con la concepción de las redes sociales que, aparentemente, pueden parecer lugares para conocer gente pero que en muchos casos son lugares donde se crea una Comunidad de personas con los mismos intereses y que puede llegar a la creación de un espacio que crece, se modifica y, lo que es más importante, construye lazos entre personas en lugares muy distintos y, en muchos casos, lejanos.

Hablemos de Myspace, por ejemplo. La primera vez que escuché hablar de este sitio fue en la radio. Hacían una entrevista a un grupo musical y éstos decían que tenían colgado su disco en myspace (http://es.myspace.com/), un sitio, al parecer, donde se podía escuchar el disco pero no bajártelo y donde la gente podía enviar sus comentarios. Pensé que era una buena forma de darte a conocer cuando eres desconocido.
Ésa es la base de las redes sociales, darte a conocer, en torno a un tema o en torno a tus preferencias.

Por ejemplo Facebook (http://es-es.facebook.com/) ha conseguido aglutinar un montón de usuarios con el fin de conectar gente que puede usar la red tanto para conocerse como para intercambiar fotos, vídeos, etc.
Es la red social más usada en Norte América y está adentrándose
cada vez con más fuerza en la vida de los europeos, gracias a que es una herramienta modular, es decir, cada usuario puede tener, sobre una base común, las aplicaciones que desee. Además de compartir fotos y hacer comentarios en el perfil de otros usuarios (características comunes a todas las redes sociales), las mejoras que podemos incluir nos pueden permitir, por ejemplo, crear y compartir documentos en línea.

Otra red que va cobrando bastante auge es Tuenti (http://www.tuenti.com/). La meta de Tuenti es hacer que la gente pueda estar al corriente de todo lo que está pasando en su círculo de amigos. Para ello dispone de un buscador para poder localizar a cualquier miembro gracias a su nombre completo. Para hacer una búsqueda más detallada existen una serie de filtros como son: edad, sexo,  provincia de procedencia, su centro de trabajo y/o estudios.

Con un fin distinto podemos encontrarnos con una red, aún incipiente, llamada Librofilia (http://www.librofilia.com/), cuyo objetivo es crear una red alrededor de los libros. Es una gran base de datos creada por los propios usuarios, donde éstos mismos escriben críticas, notas personales, votaciones, etc. sobre los libros leídos. Tiene un apartado de recomendaciones y de comunidad donde trata de poner en comunicación a los diferentes usuarios de la red mediante foros, búsqueda de almas gemelas, etc.

Es tan grande y rápida la evolución de las redes sociales que ya existen redes de redes sociales, como Ning (http://www.ning.com/). En Ning puede registrarse cualquiera, pero dependerá del administrador de la red a la que quieras pertenecer que entres o no. Puedes crear tu propia red e invitar a tus contactos de correo, así como crear lo que llaman “medallas”, iconos enlazados a tu propia red ning que puedes colocar en otras redes sociales en las que estés inscrito.

Las redes sociales creadas en ning te permiten tener blogs, vídeos, fotos, calendario, ….. todo lo necesario para mantener el contacto con los demás usuarios y transmitir la información de forma rápida y eficiente.

Todas ellas se constituyen alrededor de los vínculos de relación entre la gente, y no tanto a través de sus atributos “sociales”. Es la relación entre ellos y su contextualización relacional lo que les confiere su identidad social. Las relaciones directas o indirectas entre individuos son la base de las redes sociales y en consecuencia generan nuevas formas de plantearse la forma en que se desarrolla la cognición humana.

Está cambiando la concepción de cómo las personas adquirimos el conocimiento. La cognición humana ha pasado de estar centrada en el sujeto, en la mente humana, a estar regulada sobre todo por la interacción. La cognición es considerada como un proceso dinámico, evolutivo y adaptativo que se inscribe y genera en un entorno de interacciones, agentes y mediaciones de representaciones externas y simbólicas. Consecuentemente, se distribuye reticularmente entre sus agentes, relaciones y representaciones. De alguna manera se puede afirmar que el conocimiento se “socializa”.

Es por esto que me vuelvo a preguntar por los usos de las redes sociales. ¿Realmente todas las redes existentes sirven para crear nuevas estructuras de conocimiento compartido?
Los ejemplos mencionados en este artículo buscan sobre todo la relación social, ¿haría falta una estructura en torno a intereses y contenidos específicos para conseguir generar conocimiento, tal es el caso de librofilia? ¿o quizás no es necesario que exista dicha estructura y el conocimiento fluye de igual manera, incluso de forma más creativa, dejando las relaciones abiertas entre las personas?

http://www.redes-sociales.net/
http://es.wikipedia.org/wiki/Red_social
http://www.maestrosdelweb.com/editorial/redessociales/
http://www.redessociales.es/category/redes-sociales/

Las redes sociales: Unión con el mundo vs. Separación del entorno

10 Junio, 2008

Escrito por Adrián Gutiérrez en Redes Sociales
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Internet es un lugar de encuentro a nivel mundial. Una plaza gigantesca con el mayor centro comercial y de ocio que jamás ha existido. Todo está, virtualmente, al alcance de nuestras manos: lugares para comprar, para leer, para trabajar, para escuchar música, para conocer gente, para…..en fin, multitud de ocio más o menos controlado al que podemos acceder, aunque nos vamos a detener en los últimos, en esos enclaves donde unos pueden interactuar con otros independientemente de la raza, los gustos o la localización geográfica.

Las redes sociales son servicios que permiten conocer a gente e intercambiar información, de manera que podemos estar en contacto con amigos repartidos por el mundo sólo con unos clicks de ratón. Es el “antiguo” concepto de poner carteles en paneles de corcho o enviar alguna que otra foto vía mail, pero llevado a un plano más directo, personalizado y masivo.

Existen multitud de redes en la web 2.0 por la que navegamos hoy en día, pero sólo algunas aportan “sentido a nuestra vida”; las demás, a riesgo de parecer “partidista”, sólo sirven para malgastar el tiempo más de lo que se puede perder con una de las que sí que sirven. Buenos ejemplos como Jamendo, Facebook o Ning compiten con Intelligentpeople o Tuenti, tanto en contenidos como en perfiles de usuarios registrados. Si queréis ayuda sobre las webs citadas anteriormente, tenéis páginas de ayuda en cada portal que os relatarán los beneficios que aportan y las mejoras sobre otros sites de la misma familia, así que no entraré a evaluar ninguna de ellas aunque tengo mis favoritas.

La duda me asalta. Me alarmo al ver las cifras de registros en esas páginas citadas anteriormente porque, ¿para qué interesarme en conocer a gente de Vanuatu o de cualquier isla medio perdida del Pacífico, si al entrar en el ascensor de mi casa no saludo a los que se encuentran dentro? Si bien para muchas personas el acceso a Internet disminuye el tiempo de interacción con la familia y los amigos, para otras muchas supone la única posibilidad de relación con sus amistades, aunque sean virtuales. Dicho esto, podríamos concluir que todo aquel que navega por la red lo hace en detrimento de las relaciones reales, con su familia o, como en el ejemplo puesto un poco más arriba, con los propios individuos que le rodean, pero…. ¿enviar mails o acceder a chats no es “establecer” y conservar una relación de amistad con otros?

Considero la amistad como algo que hay que cuidar y cultivar. Hay que esforzarse puesto que no viene sola, al igual que tampoco se conserva por sí misma. Lleva su tiempo cubrir las soledades personales con “los sobrantes” de los demás, ya sea en un entorno físico o en uno virtual, con lo que un correo electrónico, un foro o simples comentarios en los perfiles del otro usuario de la red social en la que estemos inscritos siempre ayuda a suplantar un abrazo, un beso o un apretón de manos, pero con sus diferencias, claro está. Ambos tipos de relación requieren su tiempo, sus momentos y sus vivencias y no podemos caer en el abuso de las virtuales o criticarlas por defecto sin siquiera experimentarlas.

Como final de artículo, la opinión del que suscribe a la espera de suscitar comentarios y opiniones dispares al respecto:

El ordenador puede formar parte en mi vida, pero ésta no se circunscribe al entorno donde esté colocado. Puedo hacer cosas distintas sin necesidad de una computadora, aunque está claro que me será necesario en determinados momentos, tanto como lo pueden ser un bolígrafo o el teléfono móvil…