• De nuevo por aquí, más allá de los muros

    Escrito el 24/octubre/2016 por Gema de Pablo en General, Innovación, Ser docente, Sociedad del conocimiento, TIC en educación.

    Hacía tiempo que no pasábamos por este Blog, quizás en ocasiones hay que dejar un tiempo de reposo y procesamiento para poder redefinir los ejes que marcan los objetivos y las metas hacia las que nos encaminamos.

    En época de crisis toca hacer este reposo, para después enfrentarnos, con más ahínco si cabe, a nuestros propósitos y ¿por qué no? a nuestros logros que han sido, son y serán aún muchos.

    Hoy toca hablar de Innovación, ese término que nos guía en nuestro trabajo desde hace ya unos años y que aún está difuso en su definición. ¿Qué entendemos por Innovación?, ¿y cómo afecta ésta a la educación?, ¿y a la formación?…


    La innovación en educación

    La “nueva revolución”, la de las telecomunicaciones y de la información que ya no es nueva, ha trastocado las tres unidades típicas del ambiente instructivo en la enseñanza tradicional: tiempo, lugar y acción. La posibilidad de aprender en cualquier lugar, desde cualquier dispositivo y en cualquier momento es una de las características más notables de esta nueva era. Y es también una oportunidad. El acceso a los contenidos en formato digital y su disponibilidad en todo momento, propicia un gran número de usuarios de plataformas virtuales de formación, y la posibilidad de crear Comunidades Virtuales de Aprendizaje permanente.

    La Innovación no es fácil de definir, así, como menciona Rodríguez de las Heras (2015) en uno de los libros más interesantes con los que me he topado últimamente:

    • La innovación no es solo una moda que también ha llegado a afectar al sistema educativo. Es un largo proceso que ha comenzado hace siglos y que lenta y difusamente como todo proceso vivo y social se ha intensificado poco a poco y ha llegado, con las condiciones favorables actuales, a manifestarse como algo imprescindible para instalarse en el siglo XX.
    • Innovar en educación no quiere decir que hay que cambiar sin más, y una vez, y de una vez, como se puede cambiar un objeto viejo u obsoleto por otro. Lo que significa es que se necesita introducir como valor y práctica la innovación. Y aquí es donde nos encontramos con el reto de desplegar y aplicar en consecuencia todo lo que contiene el concepto de innovación: imaginación, incertidumbre, riesgo, cooperación, crítica, ética… e inversión económica, y sistemas educativos menos controladores y que confíen más en el profesorado…
    • Cierto que la innovación no se reduce a la tecnología y sus usos. Pero es que hoy la tecnología conforma la sociedad, y cada vez más nuestras actividades están mediadas por la tecnología. Comprenderla y saberla explicar y aplicar es parte de lo que hay que entender por innovación en el aula.

    Es decir, que para que exista innovación en educación ha de haber un cambio, pero no de cualquier manera, si no un cambio para generar una mejora, con respecto a un objetivo previamente determinado.  Además el concepto de innovación educativa ha de hacernos reflexionar sobre otras preguntas además del qué, y son: ¿por qué?, ¿para qué?, ¿dónde? Siendo el por qué parte del motivo, puede ser un profesor, directivo… La razón que los mueve puede surgir de la insatisfacción con respecto a algún aspecto que sea responsabilidad suya, o en el que tengan influencia, pero también puede ser una exigencia institucional, como suele ocurrir en las reformas educativas. Esto último se relaciona también con el para qué, evidentemente si tenemos una necesidad de cambio de mejora porque no estamos satisfechos con el modelo establecido, tendremos ya definido el objetivo a perseguir, es decir, el para qué. Así como el dónde que dependerá también del resto de cuestiones establecidas con anterioridad. Puede ser en un centro, en un aula, institución o en un colectivo de personas que compartan los mismos intereses.

    Las innovaciones en el ámbito objetivo pueden manifestarse en diferentes planos: en las intencionalidades educativas, en lo organizativo-estructural, en lo curricular, en las metodologías de enseñanza y las interacciones en el aula, en las culturas institucionales, en las formas intersubjetivas de trabajo, en los modos de atender la diversidad y en los procesos evaluativos. Desde una mirada de conjunto, la innovación en uno de estos planos, conlleva innovaciones en el resto. Por eso, para que haya innovación, el cambio en las representaciones y los significados de los docentes tienen que tener su correlato en el ámbito objetivo. Al mismo tiempo, el cambio en la práctica se sustenta en el cambio de las teorías marco. No hay innovación en la práctica, sin que esté apoyada en cambios representacionales.

    Como se desprende de esta reflexión, podemos ver que la innovación en educación y formación no se

    photo-1432821596592-e2c18b78144f copiarelaciona con la aparición de las TIC, si bien la sensación que impera en los últimos tiempos es que ésta ha provocado un cambio de paradigma en educación. Es cierto que hay determinadas características de las TIC que han provocado principalmente que los docentes se planteen que las cosas que hacían hasta el momento ya no funcionan igual, es decir, sienten que no están satisfechos con el modelo que tenían establecido como por ejemplo:

    • La gran cantidad de información disponible en la red, hace necesario plantearse cuál es realmente el papel del profesor y el docenteque pasa de ser la fuente de conocimiento para el alumno, a ser el guía y mediador del alumno en el uso de los recursos y herramientas.
    • El alumno pasa a tener un acceso a un amplio recursos de aprendizaje, tiene un control activo de los recursos del aprendizaje, acceso a grupos de aprendizaje colaborativo y experiencias en tareas de resolución de problemas.
    • Entornos virtuales de aprendizaje que permiten que el aprendizaje pueda realizarse en cualquier momento.
    • Dispositivos cada vez más móviles, que permiten que pueda realizarse acceso a la información y por ende, al aprendizaje, desde cualquier lugar.

    Podemos decir que las TIC han dado lugar a un nuevo paradigma de aprendizaje, donde puede producirse como decimos desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde cualquier dispositivo, lo que llamamos Aprendizaje Ubicuo: “aprendemos cualquier cosa, en cualquier momento y en cualquier lugar utilizando tecnologías e infraestructuras de informática ubicua.

    El aprendizaje ubicuo por tanto nos presenta una realidad del escenario de enseñanza-aprendizaje que traspasa las paredes del aula física para adentrarnos en una nueva dimensión que abarca espacios virtuales que requieren de grandes dosis de innovación que permita utilizar con éxito dichos espacios.

    Si algo consiguen las TIC es justamente la interactividad de la que hablábamos antes. Una interactividad que va en diferentes direcciones: alumno-dispositivo, alumno-alumno, alumno-profesor, grupo alumnos-profesor, alumnos-alumnos… y así un montón de configuraciones diferentes que hacen que cobre sentido nuevamente el concepto de clase física y se traslade al concepto de clase virtual. A través de la interactividad podemos crear grupos de trabajo que generen en sí mismos discusiones en tiempo real y acceso a información entre iguales, donde el profesor-formador tiene un papel muy importante en la configuración de esa interactividad y de la que se puede sacar mucho partido para el aprendizaje.

    De acuerdo a las características del aprendizaje ubicuo, podemos decir que las TIC sí contribuyen o pueden contribuir a una cierta innovación educativa, en el sentido de estar dando respuesta a las mejoras que se nos plantean desde el aula: mejor acceso a la información, creación de grupos de trabajo, accesibilidad de acuerdo a diferentes estilos, etc., y esta innovación se va viendo cada vez más acrecentada por los últimos avances tecnológicos y con la aparición de la tecnología móvil dando lugar a un nuevo concepto que es el Mobile Learning, que permite entre otras ventajas, mantener un contacto entre profesor y alumno, y entre alumno-alumno, constante en cualquier momento del día, fomentando así una educación como la que describíamos anteriormente, accesible, adaptada, inmediata, y permanente. Imaginemos y recordemos cuando nos poníamos enfermos en nuestra etapa escolar y teníamos que recurrir a un compañero para que nos pasara las tareas de ese día, teniendo que confiar en el buen criterio de dicho compañero. Ahora podríamos entrar en nuestro aula virtual e incluso poder acceder online a lo que ese día se esté trabajando en el aula. Quizás sí podemos estar hablando en este caso de innovación puesto que supone un cambio de mejora respecto a una situación anterior que no resolvía determinados problemas. Recientemente, y en parte debido al avance que han supuesto las TIC, ha nacido un nuevo concepto que tiene mucho que ver con el Mobile Learning y el aprendizaje ubicuo, y que se relaciona con el eLearning (aprendizaje online). Este concepto es el de flipped classroom (clase invertida).

    El modelo pedagógico de Flipped Classroom se basa en transferir determinados procesos de aprendizaje fuera del aula, para después utilizar el tiempo de clase aprovechando la experiencia del docente, y así facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. De acuerdo a un modelo industrial, donde el acceso a la información no era tan masiva, requería de la presencia del docente en el aula para realizar dicha transferencia. Sin embargo, en una sociedad como la actual donde la información está muy accesible, la presencia del docente se requiere para mediar y facilitar en el proceso de selección de la información y transformación de ésta en conocimiento, es decir, para mediar en el proceso de aprendizaje. Este proceso se realiza la mayor parte de las veces mediante la utilización de vídeos que puede realizar el propio docente o encontrar en la red, en los que se explican los conceptos que se quieren trabajar y que el alumno ve y estudia fuera del aula, para después realizar prácticas, ejercicios, o cualquier otro tipo de tarea vinculada a dicho contenido en la clase con la presencia del profesor, que es quien está más cualificado para solucionar dudas o ayudar en el proceso de asimilación del contenido.

    ¿Y qué pasa con el eLearning?

    Dado que hablar de tecnología e innovación nos lleva de la mano a la utilización de los recursos tecnológicos para la enseñanza, no se me ocurre ningún otro escenario mejor de análisis como el aula virtual. Tanto si hablamos de innovación en el aula presencial (introduciendo conceptos como el visto anteriormente de flipped clasroom), como si hablamos del gran impacto que han supuesto las TIC para el aprendizaje ubicuo, traspasando los muros del aula convencional, nos encontramos con el concepto de eLearning. eLearning o eAprendizaje, es decir, aprender a través de la red utilizando las herramientas que existen para crear escenarios de aprendizaje.

    Hablar de eLearning es hablar de un término ya “antiguo” o caduco. Parece que desde los comienzos del eLearning aún no nos hemos puesto de acuerdo en cuanto a qué puede querer decir. Y sin embargo, es el eLearning el concepto que refuerza así el entorno que venimos defendiendo en este artículo, y que se refiere a un concepto de aula sin paredes, que se puede implementar en cualquier lugar, donde cada alumno va configurando su propio aprendizaje al ritmo de sus necesidades apoyado por un docente que cada vez requiere de más presencia, una presencia que ha de ser diferente a la presencia física a la que estamos acostumbrados.

    Este es el gran reto de las TIC aplicadas a la formación: redefinir el concepto de presencia. A pesar de la gran variedad de soluciones tecnológicas y de la cantidad de contenidos digitales existentes, más o menos didácticos, la realidad es que la formación online o eLearning no está resultando del todo exitosa. Existe desconfianza en cuanto a la calidad de un curso online frente a uno presencial, y es por esto que aún tenemos retos por delante. Son frecuentes los contextos en los que el eLearning se reduce a la mera relación tecnológica de los usuarios con los entornos o el contenido, sin apenas interacción humana, y tampoco está claro que se hayan desarrollado modelos de aprendizaje adecuados para este tipo de escenarios.  Esto ocasiona a veces desmotivación, abandono o poca profundidad en lo aprendido, haciendo que se valore mejor el aula presencial. Para hablar pues de innovación dentro del contexto de eLearning hemos de hablar de conceptos más humanos que tecnológicos, y de modelos pedagógicos y didácticos que se refieren a cómo conseguir que el proceso de aprendizaje se produzca cuanto menos con el mismo nivel (si no más) que en el aula presencial. El docente pues vuelve a ser una figura indispensable en la creación de los entornos que venimos planteando, un docente que se circunscribe en un modelo pedagógico constructivista que refuerza el contexto actual de los entornos colaborativos de aprendizaje.

    En un mundo “conectado”, el constructivismo se realiza en conexión, pasamos a hablar de modelo conectivista del aprendizaje gracias a la aparición de la multitud de herramientas surgidas en los últimos tiempo y que ha permitido la conexión a la información, a la colaboración y por tanto, al aprendizaje. Acorde a la corriente conectivista, en los últimos tiempos han proliferado los llamados MOOCs (Massive Open Online Courses) gratuitos, con plataformas creadas para la formación a distancia de lugares de un gran prestigio como pueden ser Universidades de renombre.

    Un curso en línea abierta masiva (MOOC) es un curso en línea destinado a la participación ilimitada y acceso abierto a través de la web. Además de los materiales de un curso tradicional, como son los vídeos, lecturas y cuestionarios, los MOOC proporcionan foros de usuarios interactivos que ayudan a construir una comunidad para los estudiantes, profesores y asistentes de profesor. Podemos decir que un MOOC se ajusta bastante a la teoría conectivista del aprendizaje.

    Se puede considerar a David Wiley (2007) como el autor del primer MOOC conceptual, iniciado en la Universidad de Utah en agosto de 2007. Se trataba de un curso de educación abierta. Esta iniciativa tuvo continuidad en numerosos proyectos impulsados desde diferentes centros universitarios dentro y fuera de los Estados Unidos.

    Un MOOC reúne las características siguientes:

    • Se desarrolla en línea: ya sea de manera asincrónica (recursos disponibles a la carta) o de manera sincrónica (organizado por una estructura en un tiempo determinado).
    • Es libre: los documentos, las presentaciones, los vídeos y otros recursos pedagógicos son puestos a disposición gratuitamente.
    • Es directo o participativo.
    • Se apoya en diferentes herramientas digitales, como videoconferencia, blogs, foros de ayuda, etc.
    • Comprende evaluaciones.

    Los MOOC pueden aportar nuevos y múltiples conocimientos, pero la interactividad entre personas puede decrecer. El concepto de presencia docente no sólo se refiere a la presencia académica con respecto a los materiales proporcionados y las actividades propuestas, si no también hay que insistir en la importancia que tiene la presencia social, que ejerce no sólo el profesor si no el resto de los participantes.

    Está claro que la ventaja de las tecnologías y de internet de cara a la formación y la educación es la capacidad de ofrecer enseñanza a miles de personas sin estar físicamente juntas. Esto que es una ventaja también tiene la otra cara de la moneda, puesto que es complicado generar suficiente motivación o participación entre los estudiantes así como con el docente, debilitando la presencia social dentro de los MOOC.

    Sin embargo, hay que reconocer que muchos de ellos generan una alta participación y gran cantidad de actividades donde el estudiante alcanza bastantes competencias y aprendizajes. Teniendo en cuenta que la presencia docente se divide en tres elementos básicos: presencia cognitiva, presencia social y presencia didáctica, los MOOC o cursos masivos cada vez se están perfeccionando más en conseguir una alta presencia didáctica creando entornos de aprendizaje constructivista utilizando las herramientas de la web 2.0 como recursos de alto impacto.

     

    En conclusión, podemos decir que ante los nuevos avances tecnológicos, hemos de posicionarnos con nuevos retos, aportando a lo nuevo lo ya conocido. Aportando a un aula virtual elementos que funcionan y funcionaron del aula presencial, como es la presencia docente posible gracias a las nuevas herramientas. Nunca antes tuvimos tantas oportunidades para la comunicación, y la comunicación es la herramienta del aprendizaje por excelencia.

     

    Fuentes:

    • Rodríguez de las Heras, A. (2015). Metáforas de la Sociedad Digital. El futuro de la tecnología en la educación. Madrid: Biblioteca Innovación Educativa. SM.
    • De Pablo, G. (2015). La importancia de la Presencia Docente en Entornos Virtuales de Aprendizaje. Tesis Doctoral. Facultad de Formación del Profesorado y Educación. Universidad Autónoma de Madrid.
    • The Flipped Clasroom: http://www.theflippedclassroom.es/
    • Coursera: https://es.coursera.org/
    • EdX: https://www.edx.org/
    • MiriadaX: https://miriadax.net/home

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