Inteligencia emocional

Si como demuestran los estudios, la inteligencia emocional explica gran parte del logro profesional más allá de la inteligencia académica ¿deberíamos trabajar más la inteligencia emocional en los colegios? ¿creéis que se trabaja lo suficiente o que por el contrario se deja de lado dando prioridad a la inteligencia académica?

About Esther Serrano Benavides

Soy Diplomada en Magisterio de Inglés y tengo 33 años.
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7 Responses to Inteligencia emocional

  1. cesarmariscal says:

    Creo que gran parte de los problemas que hay de relaciones sociales e interpersonales (pareja, padres-hijos, etc.) se verían beneficiados si en la escuela se tratara de la inteligencia emocional, ya que toda conducta tiene una enorme base emocional.
    Pero, el aprendizaje emocional más importante se dá en los primeros años de vida, en especial entre la madre/padre y los hijos (o al menos así era en el pasado). Una buena atención, pasar el mayor tiempo con ellos, darles siempre cariño, dejarles jugar solos pero siempre cerca para que nos vean… eso genera en el niño-adulto una gran seguridad en si mismo, una carencia de miedos y un saber estar, una persona cariñosa, segura y paciente. Una sociedad donde a los niños hay que dejarlos frente a la tele para irse cada dos por tres, no genera personalidades sanas.
    En primaria creo que es muy buena idea trabajar (y tener mucho cuidado) con la parte emocional.
    En secundaria, hemos de tener igual cuidado (de no ofender, de no marginar, de no menospreciar), y la inteligencia emocional se puede trabajar desde la discusión abierta entre los alumnos, guiada por personas cuya experiencia en el tema les ayude y les de información valiosa.
    ¿Somos los profesores los adecuados para trabajar la inteligencia emocional de los alumnos? No.
    Desgraciadamente, cuanto mejores alumnos éramos, más nos hundíamos entre los libros, más trabajábamos en el área de adquisición de conocimientos, y menos en la parte emocional.
    Recuerdo que yo mismo me pasé muchos años entre los libros, hasta que un día me dí cuenta que ni yo entendía lo que hacían los demás, ni los demás me entendían a mí. Qué no teníamos los mismos sueños ni objetivos.
    Lo que si observé, era que no sabía nada del mundo emocional. Los libros no son un buen campo de pruebas, no contestan, no reaccionan…
    Cuantos más años pasamos apartados de la gente inmersos en estudios e investigaciones, más atrofiada tenemos nuestra inteligencia emocional.
    No he visto personas más infantiles e inmaduras en su relación con los demás, que los profesores que tuve en la universidad. Seguro eran los más sabios en su materia, pero no sabían relacionarse, se encerraban en su timidez de una manera casi arrogante en ocasiones.
    Entonces, ¿quién va a enseñarles inteligencia emocional? Las únicas persona que conozco son algunas bellas abuelas. :)

  2. leticiacolera says:

    Sería maravilloso que en el colegio se enseñase a vivir: a tener ganas de aprender, a relacionarse con la gente, a saber entenderse a uno mismo, a saber cuidar de nuestro cuerpo (alimentación y deporte)… y dentro de eso, un poco de culturilla, pero como un apoyo a lo anterior y no lo contrario. Se tiende a pensar que reducir el temario es algo negativo. Se critica mucho a le ESO porque se da menos temario en cada asignatura. Yo creo que se debería dar todavía menos.

  3. Víctor says:

    Es cierto que en la escuela se enseñan y se aprenden gran cantidad de contenidos, pero se deja bastante de lado otras enseñanzas que son igual o más importantes que dichos contenidos, como por ejemplo la gestión de las emociones; donde los alumnos pueden aprender a controlar todo tipo de emociones según el momento y la situación. Así, los propios alumnos manejaran de una forma más fluida la interrelación con sus compañeros y profesores y a la vez les costará mucho menos resolver cualquier tipo de conflicto que surja, ya que emocionalmente son capaces de controlarse, ver el contexto de una forma más objetiva y analizarlo para dar una solución rápida y eficaz al momento.
    Bajo mi punto de vista, la formación al profesorado en este tipo de contenidos es muy importante para conseguir que los alumnos entiendan y practiquen todo tipo de situaciones y así poco a poco ir experimentando para controlar sus emociones.

  4. aranidoperez says:

    Tenéis más razón que un santo!
    Hay muchos tipos de inteligencia, y, antes en los coles solo se valoraba la académica, bueno antes y ahora también.
    Si por lo menos nos lo planteamos, vamos por el buen camino…

  5. pergom says:

    Creo que es mucho más importante el formarse como persona que académicamente. Hoy en día (y hace años), el factor humano se deja bastante de lado, para preocuparse sólo por el contenido teórico. Si además, somos conscientes de que el nivel actual de los alumnos deja mucho que desear, llegaremos a la conclusión de que algo está fallando.

  6. antoniomc1987 says:

    La inteligencia emocional es muy importante a la hora de saber afrontar el éxito y el fracaso en la vida adulta de los chavales, comprender la realidad del mundo y tener una visión mucho más optimista y crítica sobre el mundo que nos rodea. Prioritariamente, se debería de fomentar la educación en valores mucho más que los conocimientos teóricos.

  7. Iciar says:

    Estoy de acuerdo en todo lo que decís y lo que se dice en el video, en esta vida, a veces, se consiguen más cosas con inteligencia emocional que con conocimientos “técnicos”. César, me dejas intrigada antes ese NO sobre que los profesores no somos los indicados para enseñar inteligencia emocional… has hablado un montón menos de eso ;) (mañana te pregunto, jejeje)
    Creo que inteligencia emocional se puede enseñar en cualquier ámbito, el problema es saber qué es la inteligencia emocional en cada momento. Hoy, un chico, ha intentado hacer ver al profesor que lo que estaba diciendo de otra compañera no había sucedió así. El chico llevaba razón, pero el problema es que no ha sabido transmitirlo y lo que ha conseguido es que el profesor le echara de clase. Después de la clase ha estado hablando con el profe y a pesar de que el profesor ha tratado de hacerle ver que tenía razón pero que ya no se podía hacer nada, el chico insistía, no se muy bien en qué, y seguía “discutiendo” con el profe. Al final el chico se ha ido a casa con una nota del profesor… Este chico es muy listo y espero que de esto consiga sacar buenas conclusiones, pero también espero que el profe, mañana hable con él para ver si consigue transmitirle la forma más “inteligente” de llevar el tema.
    No se si me explico, pero el caso es que nosotros, con todos nuestros defectos, también podemos echar una mano a los alumnos a que aprendan a gestionar todas sus emociones de otra forma que no les perjudique e incluso que les lleve a obtener casi, casi su objetivo.

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