No nos olvidemos que somos su modelo a seguir

Muchas veces actuamos de manera errónea delante de un niño, joven, adolescente y lo hacemos inconscientemente o pensando que no pasará nada y que no tendrá repercusión en ese “pequeño” receptor. Pero, por favor, no nos olvidemos que todos nuestros gestos, nuestras palabras, nuestras acciones, formas de vestir… repercuten de manera directa en la formación del “chico”, somos su referente cercano, su modelo a seguir.

Os dejo un vídeo para que no olvidéis nunca esto:

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Dunia

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8 Responses to No nos olvidemos que somos su modelo a seguir

  1. cesarmariscal says:

    Los profesores somos el espejo donde los alumnos se miran.
    No solo nosotros, también sus padres, sus hermanos mayores, los chavales de cursos superiores…
    El niño aprende todo el día por imitación, especialmente cuanto más peques.
    Recuerdo una amiga con un niño problemático, querían echarle del cole (con seis años) porque no paraba de pegar a todos.
    Ella se había separado, y pensar que era la causa la hundía más.
    Pasé un día entero con el niño, tratando de animarle. No paraba de lanzarme puñetazos y patadas con cara rabiosa, parecía poseído. Menos mal que mi brazo es más largo, así le sujetaba manteniéndole alejado, mientras no paraba de lanzar puñetazos y patadas al aire. Yo estaba un poco shock (¿cuando se cansaría? ¿estaría así todo el día? Qué energías!! ¿sería yo así de peque? uff).
    Entonces me armé de paciencia y esperé.
    Cuando el niño se cansó de revolver toda la casa, ¿qué hizo?.
    Se sentó a ver la tele. Puso un DVD (qué habilidad con el mando con tan pocos años), y …. “tachán”. De golpe ví donde estaba el problema. Eran dibujos de Dragon Ball, y al ver la estantería vi que todos los DVDs eran del estilo, todos de peleas. El niño pasaba mucho tiempo delante de la Tv (la madre decía que así se calmaba), pero evidentemente el niño aprendía de la crueldad y violencia de aquellos dibujos animados. Su madre se disculpó porque a ella también le gustaban…
    Así que estuve apartando TODOS los DVDs de violencia a un lado (directos a la basura), y al otro quedaron solo tres: eran de animales. Según su madre los animales también le gustaban. Así que al día siguiente quedamos para ir a comprar pelis y dibujos de animales o de series de chavales. Al niño le gustaron exactamente igual.
    Al mes su madre me llamó a gritos para darme la buena nueva: su hijo no solo no iba a ser expulsado, sino que además se había vuelto super cariñoso con los demás.
    Los niños practican de lo que imitan.
    Gritarles a los niños por los pasillos no es la mejor manera de educarlos, ni castigándoles o reprendiéndoles por sus actos. Es más efectivo felicitar por lo que hacen bien que frustrarles por lo que hacen mal. Una mala cara es más que suficiente para que un niño entienda. Todo lo demás va en su prejuicio y les traumatiza. Hay que tener cuidado.

    • cesarmariscal says:

      Somos algunos de sus ídolos a quienes intentan imitar.
      Pero tampoco vamos a caer en la paranoia de que hacer o no hacer porque nos miran, así es imposible vivir, y la tensión que nos generaría es perjudicial.
      Basta con ser buenas personas, y pacientes. Todos tenemos nuestras extravagancias, y eso es lo bonito de una sociedad plural, diversa y que aprende a respetar a los demás. Seamos un ejemplo para ellos ;)

  2. mariamacias says:

    Sin duda alguna, los niños hacen lo que ven. El ser humano aprende por imitación y cuando son pequeños creen que los adultos son sus ídolos, su ejemplo a seguir y todo lo que hagan está bien hecho.
    Una conducta se aprende mejor cuando es visualizada, las palabras pierden todo su valor cuando se muestra una acción contradictoria a las mismas.
    Como adultos

  3. mariamacias says:

    Como adultos que somos debemos reforzar las pautas que dictamos acompañadas por los hechos; de este manera, quedará interiorizada de un modo más eficaz. Un ejemplo muy claro es: ¿Por qué les decimos a los niños que no griten, gritando?
    Aunque suene a tópico, debemos predicar con el ejemplo y no contradecir palabras y hechos. Seamos coherentes.

  4. Rosana Pérez says:

    Allá va mi opinión. Creo que la clave de todo (y no quiero ser pesada ;-) ) es la coherencia.
    No podemos pretender demostrarles a los demás lo que no somos.
    Desde mi punto de vista, no se trata sólo de modificar conductas en los demás, sino que la clave reside en reflexionar sobre nosotros mismos y ver si hacemos lo que pensamos o, por el contrario, hacemos cosas distintas de lo que pretendemos que hagan los demás… no es coherente, ¿no?
    Si verdaderamente hacemos lo que pensamos, todo resultaría más fácil, evitaríamos esas tensiones de sentirnos observados y “juzgados” porque las conductas que queremos en los demás, son las que nosotros mismos ofrecemos, :-)
    En fin, muchas gracias hacernos reflexionar sobre esta cuestión, Dunia.
    Un abrazo,
    Rosana

  5. Víctor says:

    Pues si, como decis, los profesores somos un doble ejemplo para los niños, no sólo por ser adultos, sino por ser los adultos que les están enseñando multitud de conocimientos y habilidades, por lo que debemos practicar con el ejemplo y actuar de la mejor forma posible en nuestra vida, incluso cuando estamos solos, ya que si hacemos cosas mal estando sólos, podemos generar malos hábitos que los haremos sin darnos cuenta delante de los niños.
    Los niños son esponjas y se quedan con absolutamente todo lo que ven, e incluso imitan todo lo que un adulto ve, y más si es su profesor, sin aún tener una actitud crítica sobre ese comportamiento, por lo que debemos actuar delante y detrás de los niños de la mejor manera posible; tenemos que creer y hacer lo que queremos que aprendan nuestros alumnos y en general nuestros niños y niñas.

  6. josanbenher says:

    Muy bueno, Dunia, el vídeo de “Children See, Children Do”.
    El año pasado para el máster tuvimos que preparar un vídeo y una referencia bibliográfica para una asignatura y la verdad que hubo mucho debate a la hora de redactarlo, jeje.

  7. josanbenher says:

    No os falta razón, dejando a un lado la importancia de la familia y el papel que juega lo que hacen los niños en casa (que obviamente es donde más se aprende de pequeño), querría decir que los profes somos el otro prisma a través del cual miran los niños la realidad….
    Os sonará la frase típica de “la seño dice que….” , da igual lo que sea, pero como lo ha dicho hay que hacer lo que sea de tal manera….
    Cuando un profesor llega a clase con el pie cambiado se nota y la forma de actuar delante de los niños es distinta. Por lo poco que he podido estar en un aula en el lado de la pizarra, se nota que siempre hay que estar “de buen humor”, no importa lo que puedas tener en casa o en el centro (a nivel profesional), para dar una buena imagen y ánimo por aprender…. es quizá una de las cosas más difíciles de un profesor.

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