Me ha gustado el vídeo de las fichas de póker, y en la línea de lo que comentábais algunos quería compartir con vosotros este vídeo, que para mí es muy ilustrativo de lo que sucede cuando nuestra confianza se viene abajo, ¿qué me decís? ¿alguna vez os habéis sentido así?
La verdad que nunca me habría planteado hacer una actividad de este tipo para ver cómo se sienten los alumnos, y lo mejor de todo, es que creo que todos nos hemos sentido así en algún momento de nuestras vidas, ¿soy inferior a los demás?, ¿por qué no puedo conseguirlo y los otros sí?, y de este modo nuestra confianza se desploma
Hace unos meses en una clase de 3ºESO me puse a hacer ejercicios por primera vez con los chavales y uno de ellos me dijo, “profe, yo no sé hacerlo porque soy un cazurro”, me imagino cuantas veces se lo habrían dicho al pobre para que estuviese convencido de que era un cazurro. A veces no nos damos cuenta de la importancia de nuestros comentarios como educadores y como padres, con ellos creamos unas expectativas en ellos que a veces se hacen realidad. Yo lo conocía como efecto pygmalion. Por eso creo que es muy importante cuando nos dan una clase recolectar toda la información que podamos pero sin prejuicios y con la mente abierta y siendo positivos transmitiremos esa actitud a nuestros alumnos.
Cuando yo era estudiante de 4º ESO y también en primero de Bachillerato en clase de matemáticas siempre salía el mismo grupo de personas a resolver los ejercicios a la pizarra porque se les daba mejor la asignatura y como casi siempre los tenían bien no tenían que pararse a corregir errores que la mayoría podíamos haber cometido y así poder dar todo el programa de la asignaturá con la mayor ligereza y rapidez posible. La actividad de la indefensión aprendida me ha parecido muy interesante para trabajarla transversalmente desde cualquier nivel educativo tanto en primaria como en secundaria. Hay que generar un autoconcepto positivo y motivar a l@s chic@s a que participen a nivel grupal donde cada uno aporte su granito de arena. De esta forma, cada alumno tendrá un pape o rol importante a la hora de realizar su tarea llevando a cabo un aprendizaje mucho más constructivista (o situado). Y a la hora de trabajar actividades mucho más individualistas como los examenes escritos, debemos de dejar atrás los perjuicios, estereotipos o etiquetas utilizando siempre el refuerzo positivo. Si enriquecemos el número de agentes reforzadores extrínsecos por parte del profesor, y a posteriori se lo trasmitimos a otros compañeros de clase también aumentará el número de agentes reforzadores intrínsecos en el alumnado.
a.m.a.z.i.n.g
Tutores, poneros las pilas
Esto no es inhabitual para nada.
Les has dado un objetivo para escucharte , donde antes no tenían nada.
Lo veo cada día en la clase:
En matemáticas, en Quimica, en físicas…
Resolución de ecuaciones complejas, en las que vamos enlazando un razonamiento sobre otro, subimos un peldaño y luego otro, y en un instante, el alumno se despista, el profesor (no se si cansado o en un intento de mostrar su geniallidad e inteligancía) se salta un paso o resume demasiado rápido un cálculo: Ese alumno acaba de perder dos peldaños, al siguiente razonamiento no entinde de donde ha salido y al siguiente paso ya no entiende nada, trata de regresar en la pizarra pero no ve que es lo que se ha hecho, el porque… … puhm! el chaval mira hacia el suelo o por la ventana y le hemos perdido. Al día siguiente la explicación continua sobre la explicación del día anterior, pero algunos alumnos parecen no querer saber nada de la clase, se ponen nerviosos, se molestan unos a otros…. ¿Porque no repasamos entera la clase del día anterior? Ah, eso no!, YO (profesor) no voy a volver hacia atrás!.
Acabas de perder una clase entera, porque fuistes demasiado rápido, porque no distes la confianza a tus alumnos de pararte y preguntar de forma constante… te has quedado tu solo, con tus explicaciones, que no sirven para nadie, más que para ti mismo, ¿qué estás haciendo? ¿por qué continuas tema trás tema cometiendo los mismos errores? ¿por qué no hechas el freno o cambias de método? Quizás si pones los ejercicios primero, y les pides que los resuelvan… puede que lo intentes, puede que surjan cosas asombrosas, o que simplemente frunzan el ceño, pero algo habrás hecho seguro: cuando empieces la explicación, atenderán con mucho más interés, porque de antemano conocen los ejercicios que deben resolver al final de la clase
Las nuevas tecnologías también tienen sus fallos:
El 100% de los profesores que he conocido, parecen estupendos dando la clase con el cañón y enseñando como manejar un maravilloso programa informático, pero todos cometen SIEMPRE el mismo error:
NUNCA informan a los alumnos CUANDO van a hacer CLICK y DONDE.
Es frustrante ver aparecer una nueva pantalla flotante y no tener ni idea de que ha hecho el profe para abrirla. 10 minutos explicando que se hace con la ventana flotante.. pero… “si nisiquiera se donde la ha abierto!” el alumno deja de escuchar, busca en su ordenador en los menus, submenus, pincha aqui y alli, regresa, la dichosa ventana no aparece… y el profesor ya ha terminado la explicación y ha cerrado la ventana y…. Acaba de abrir OTRA!!!!!
No es obligación de nuestros alumnos seguirnos en nuestra verborrea educativa, es nuestra obligación como profesores estar pendientes de que nos sigan, y al primer indicio de que alguien se ha perdido, ni dudarlo: volver hacia atrás y explicarlo de nuevo.
Es cansino, SI, pero es nuestro deber como profesores y para eso se nos paga, para tener paciencia y para enseñar, no para soltar la charla de espaldas a los alumnos y largarnos a casa.
Be wise, be patience, be smart, be kind, “be compasionate” (dalai lama)
¿Qué si me he sentido así alguna vez? Por supuesto, creo que estos sentimientos los hemos tenido todos alguna vez, sobretodo durante nuestra etapa escolar.
Siempre recuerdo aquellas clases de Inglés en las que todos teníamos que leer en alto y después traducir palabra por palabra, lo cual hacia que te sintieras fatal, que tu autoestima estuviera por los suelos, porque por mas que estudiaras siempre encontrabas palabras que no las habías visto nunca y no se podían deducir a través del texto. Comencé a odiar esta asignatura ya que siempre me sentía inferior aun yendo a una academia durante toda mi etapa escolar. Después de estos fatales años con la asignatura de ingles pendiente (aunque nunca llegue a suspenderla, pero era algo personal, que yo sentía que había perdido mas de 12 años estudiando algo que podría ser muy útil pero nunca lo fue) decidí irme a un país de habla inglesa, lo cual al principio me hizo sentir peor, pero después de 4 años allí, por fin me quite la espinita de esta asignatura. Al final tengo que dar gracias a esas clases de ingles que teníamos en la escuela que me hicieron sentirme tan mal durante muchos años, pero realmente ¿es esta la solución? ¿12 años estudiando algo que te hace sentir mal? ¿12 años pensando que el problema lo tenia yo con el Ingles? Pero si sirve de consuelo, durante estos años aprendí que es lo que NO debo hacer con mis futuros alumnos, que es lo que NO debo hacer para bajarles su autoestima y sobre todo el intentar por todos los medios no poner aquellas etiquetas que nos hacen ser diferentes con algunos alumnos que creemos que son “peores” o que sus capacidades no son iguales a las de los demás, ya que nos pueden sorprender. Sobre todo debemos tener expectativas positivas hacia nuestros alumnos para poder crear un buen autoestima.
Las expectativas determinan las conductas (Efecto Pigmalión).
Me ha impactado el video, creo que la motivación del alumno es algo fundamental para poder conseguir los objetivos marcados. Si el alumno se empieza a frustrar su autoestima y motivación bajan de manera considerable, se sienten inferiores y en muchos de los casos dejan las cosas sin hacer por estos motivos.
Creo que una forma de resolver esta frustración es el uso del trabajo cooperativo ya que de está forma el alumno se sentirá apoyado, escuchado y comprobara que en muchos casos puede ayudar a los demás porque él si lo ha entendido.
El sentimiento de frustración que experimentan algunos estudiantes en el video es muy usual y se les crea una sensación de inferioridad y una impotencia por no saber el motivo de su “fracaso” en su tarea. Nosotros como maestros y profesores debemos conseguir que la autoestima no baje en ningún alumno.
Es genial. En cualquier caso, la indefensión aprendida es “la pescadilla que se muerde la cola”, pues las personas más pesimistas son los candidatos ideales para adquirirla, y a su vez, ésta producirá desesperanza y baja autoestima. Por otro lado, podríamos cuestionar también la importancia que se debe dar a un examen como medida de conocimiento del alumno. Hay alumnos que simplemente no funcionan al 100% bajo la presión que supone realizar un examen. Y el hecho de sentirse así durante la prueba y que, como consecuencia, esto afecte a su expediente académico, minará su autoestima y le llevará a la indefensión aprendida.
El vídeo me parece muy interesante. Creo que aunque los profesores no nos damos cuenta es un problema muy común desde los primeros cursos del cole. Hay veces que se sienten inferiores por no poder realizar una tarea o simplemente por no poder finalizarla y ver que sus compañeros sí, lo que implica que estos niños se frustren. Este problema también se da en épocas más avanzadas, todos hemos tenido compañeros que por ver que no sacaban las mismas notas que los demás decidían dejar de estudiar para los exámenes. Por esto yo creo que gran parte de la solución esta en nuestras manos como maestros, intentando detectar estos casos y sobre todo motivándoles para que nuestros alumnos no se den por vencidos nunca.
Cuando comencé a estudiar Psicología, carrera que siempre había querido estudiar (y única), aprendí muy bien este concepto. El primer curso suspendí todo en junio, solo conseguí aprobar una asignatura y fue gracias a una revisión de examen. Después poco a poco fui levantándome y conseguí claro, acabar. Pero con mucho esfuerzo y muchas ganas.
Todavía saboreo la tensión ante un examen tipo test, sí, el problema era ese. No era que no estudiara, o que fuera difícil, era la forma de evaluar donde aprendí que no tenía herramientas (o yo no las controlaba) para enfrentarme a ellos. Muchos ensayos después, acabé la carrera.
Pero fue en primero de carrera cuando nos hicieron leer “Indefensión Aprendida”, de Martin Selligman (muy recomendable), menos mal, porque así pude ponerle nombre a lo que hacían con nosotros, je, je…
En este libro se relatan los experimentos realizados con animales sobre el desarrollo de este aprendizaje y es realmente revelador sobre la adquisición de otro tipo de conductas relacionadas con la ansiedad o la depresión, incluso con el desarrollo de enfermedades psicosomáticas.
Y ahora la pregunta: ¿cuántos niños se ponen “malos” muchas veces de mentirijillas?
Bueno yo voy a tirar un poco `para mi sector, aunque yo creo que más o menos todos os vais a sentir identificados también.
Aunque intento practicar varios deportes, juego a fútbol sala normalmente y a mi y a mis compañeras nos pasa y supongo que a todos, hay días o incluso ratos que no te sale algo y ya te pones a pensar no me sale, no me sale y efectivamente no te sale, simplemente por la presión que te estás metiendo tu.
Y como a nosotras hay muchas otras jugadoras que les pasa y como ya nos conocemos más o menos entre unos equipos y otros, el fin de semana pasado antes de salir a jugar, nuestro entrenador dando la charla de antes iba repasando las jugadoras contrarias así más destacables y llegó a una de ellas y dijo: “a esa apretarla sobre todo los primeros minutos, que como no le salga algo desde el principio, ya la conseguimos dejar fuera para todo el partido”…INDEFENSIÓN APRENDIDA de la jugadora y encima conocida por todos y “utilizada en su contra”.
Bueno cosas del fútbol jeje, me ha recordado y creo que trabajándolo desde pequeños podríamos solucionarlo porque seguro que a muchísima gente le pasa en su día a día en su casa, en el trabajo, etc.
Pues sí, yo también me incluyo en el grupo… y me gusta poder darle un nombre más técnico, jejeje.
En mi caso, cada vez que veía a un compañero que había terminado el examen me ponía más nerviosa porque no entendía por qué yo no lo tenía hecho… vamos, que a los nervios propios de un examen le añadía los que yo sola me creaba.
A lo que voy es que desde bien pequeños somos capaces de apreciar estas situaciones e ir creando “indefensiones aprendidas”, por lo que, como ya habéis comentado alguno, tenemos que esforzarnos en estar bien atentos en lo que le ocurre a cada niño, por muy pequeño que sea. Y eso es lo fascinante de ser profesor, que podemos aprender mucho de lo que nos transmiten nuestros alumnos y lo mejor, que posiblemente podamos ayudarles!
A mí me ha pasaba y me pasa a día de hoy. El último examen que hice de la escuela de idiomas en el mes de Diciembre, no fui por esa misma razón. El examen constaba de tres partes, a los dos primeros exámenes fui pero era la última en acabar junto con otro compañero, también de la misma edad. Teníamos 2 horas para hacer el examen y mis compañeros “adolescentes” acababan en 1 hora. Esa situación, en la que no dominas, a mí me hizo sentirme insegura, te generas más presión de la que puedes tener, y en vez de estar concentrada en sacar los ejercicios, te planteas constantemente que inútil soy. Por lo que para el último examen decidí que para qué iba a ir, si ya sabía el resultado, y por vergüenza a hacer el ridículo de quedarme sola en el aula, no fui. (Luego, si es verdad, que tuve muchos remordimientos).
Por otro lado, un profesor que tuve en el Máster, nos comentó (a ver si lo encuentro y os mando algo) de diferentes y diversos tipos de exámenes que juegan con la indefensión aprendida. Hacen exámenes según lo que quiera evaluar, independientemente de los contenidos: si quieres darle confianza en las primeras preguntas para que las últimas, que son algo más complicadas, sean capaces de hacerlas, o al revés, como ante un examen con las dos primeras preguntas complicadísimas, el resto de los ejercicios son sencillos que te da para aprobar y e incluso sacar nota, y se bloquean repitiendo lo difícil que ha sido todo el examen, generándoles frustración y falta de confianza.
Creo se puede trabajar en el aula y como decía mi compañero Antonio, es un aspecto importante para trabajar en las famosas competencias transversales.
Me ha parecido interesantísimo el vídeo.
Creo que a todos nos ha debido pasar alguna vez eso, incluso hoy en día podría decir que me sigue pasando a mí a veces.
Basta con ver las caras de los alumnos al ver levantar las manos de sus compañeros… Hoy en día deberíamos tener muy presente este tipo de situaciones en nuestras aulas, pues hay alumnos que se frustran con mucha facilidad si se ven “inferiores” a sus compañeros. Para ellos, y por todos es bien sabido, que debemos de evitar las conocidas “etiquetas” o comentarios en cuanto a estas situaciones.
Creo que uno de los pilares hoy en día en nuestra educación es la motivación del alumno y nada mejor que nosotros y nuestro trabajo para conseguirlo. Lo verdaderamente importante es que nuestros alumnos aprendan lo que les pedimos, pero que lo aprendan porque les guste aprender, no porque sea una imposición.
Al ver el vídeo se me ha venido a la cabeza un cuento de Jorge Bucay que leí sobre este tema de la autoestima y la confianza en nosotros mismos.La cual nos permite lograr cosas que nunca imaginaríamos que seríamos capaces de hacer.
La historia es la siguiente,: Una mujer tiene que irse a trabajar y deja a sus hijos al cuidado de una joven. Ella decide irse con su novio a dar un paseo, ya que los niños estaban durmiendo, pero entonces la casa empieza a incendiarse.`
El mayor de los niños, al ver que la casa se quemaba, grita pero nadie le escucha, así que intenta llamar por teléfono a su madre, pero no puede. Entonces decide romper la ventana y la malla de alambre, coger a su hermano y así salvar ambas vidas. Aunque parece increíble , el hermano mayor lo consiguió puesto que NO HABÍA NADIE QUE LE DIJERA QUE NO LO IBA A CONSEGUIR.
Con este cuento nos damos cuenta que es muy importante la confianza en uno mismo y en este caso concreto, salva la vida de ambos niños….Está claro que siempre habrá alguien que criticará lo que hagamos o digamos, que no estará de acuerdo con nuestra opinión pero sobre todas las cosas hay que confiar en uno mismo y en nuestras capacidades sin pensar en los demás
Está genial este video, y da ideas buenas para trabajar la calma con los alumnos, que tienen una tensión brutal que les bloquea muchas veces completamente!