Muchas veces actuamos de manera errónea delante de un niño, joven, adolescente y lo hacemos inconscientemente o pensando que no pasará nada y que no tendrá repercusión en ese “pequeño” receptor. Pero, por favor, no nos olvidemos que todos nuestros gestos, nuestras palabras, nuestras acciones, formas de vestir… repercuten de manera directa en la formación del “chico”, somos su referente cercano, su modelo a seguir.
Os dejo un vídeo para que no olvidéis nunca esto:
Dunia




